viernes, 30 de septiembre de 2016

Paperboy Perrito Bar: Por fin auténticos perritos calientes de autor

Podríamos decir que Madrid se ha llenado de hamburgueserías de autor y que la hamburguesa ha pasado a ser uno de los platos más degustados por los foodies de la capital. Sin embargo, el perrito caliente aún no goza de ese estatus social, por lo que es una alegría ver que hay quien se preocupa de encumbrar este plato al lugar que merece dentro de la finger food.


Hace una semana, pudimos disfrutar de los fantásticos perritos de Paperboy Perrito Bar; donde nos trasladan a distintos lugares del mundo a través de los sabores y los nombres de sus platos (a los que nominan como a diferentes periódicos mundiales). Además de los tequeños (sus dueños son venezolanos y todos sabemos que un auténtico venezolano no comenzaría a comer si este entrante) probamos varias de sus propuestas y he de decir que me encantaron. La mezcla de ingredientes casaba perfectamente y además estaban muy bien equilibrados, tanto en sabor como en cantidad (me sorprendió comerme un perrito con tal variedad de ingredientes y no manchar toda la mesa con comida cayendo). ¿Mis favoritos? El Caribe y el AS (el que veis en la foto), ¡increíbles! 


Nosotros ya les preguntamos que para cuando un foodtruck, porque sin duda estoy segura de que a muchos os gustaría verles en muchos de los eventos en los que se juntan estas caravanas llenas de sabor. Aunque para eso aún tendremos que esperar, os invito a que os dejéis caer por Orense 10 y disfrutéis de sus creaciones (por cierto, no dejéis de probar sus postres, ideales para cerrar una estupenda comida). Para mí una de sus fortalezas es que nos dejan elegir la salchicha que prefiramos (incluso con opción vegetariana) de entre cinco diferentes, lo que lo hace a todas luces ideal para disfrutar de la experiencia. Así, vuestros perritos pueden venir con la tradicional Frankfurt (cerdo), una Bratwurst (blanca de cerdo con toque picante), una Chicago (ternera), una fricandela de pollo o de tofo. 


Aunque aún no tienen web, os animo a que le echéis un vistazo a sus cuentas de Twitter y Facebook (les encontraréis como @paperboyhotdogs). Eso sí, aviso, si veis sus fotos no podréis resistiros.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Boda otoñal

Hoy os quiero enseñar una preciosa boda que por los colores y los tejidos (sobretodo el del chaleco del novio) me parece muy otoñal. Para que nadie diga que las bodas bonitas se hacen sola bajo el sol del verano. Flores secas, elementos naturales,  madera, confeti de flores y una preciosa candy bar en tonos blancos y beiges hacen del enlace de Lisa y Craig una boda sencilla que enamora.


Una vez más, se demuestra que una boda de bajo presupuesto y donde los novios ponen todo su cariño en sus propios DITs puede ser tan genial como una organizada por David Tutera, ¿o no es fantástico este enlace?

Fuente original: Rock My Wedding

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Nuestra experiencia con la lactancia

Hoy toca un post sobre maternidad y antes de nada quiero decir que no soy enfermera, matrona, pediatra ni nada por el estilo. Yo os voy a hablar de lo que a nosotros nos funciona, que no será ni lo mejor ni lo peor, sino lo que a nosotros nos va bien.


Al empezar la lactancia, la idea no me estaba entusiasmando mucho. Aquí el pequeño lirón se quedaba dormido en cuanto le ponía a la teta así que comía poco y necesitaba muuuuuuuchas tomas. Mi sentimiento al final del día era el de "no me lo he despegado, soy una vaca lechera". Además, como sabéis entre eventos y vida social solemos salir bastante y a mí me da mucha vergüenza sacarme el pecho (más que vergüenza, que a alguien pueda molestarle - ya, aunque ya sé que al que le moleste que no mire) así que no me sentía cómoda yendo a cenar y comer (si podía) con el "pechamen" al aire.

Y poco tiempo después además... las temidas grietas. Así que, a las tres semanas y aunque mi matrona no estaba nada de acuerdo decidí que era el momento de sacarme leche. Cuando me dolían mucho los pezones recurría al banco de leche de mi congelador. Además, si íbamos a salir a comprar, o a cenar, o a pasar el día fuera también cogía leche y se la daba del biberón. Creo sinceramente que esta decisión fue crucial para seguir adelante con la lactancia materna exclusiva, pues en el periodo de grietas yo no paraba pensar que la lactancia artificial tampoco era tan mala opción (y no lo es, que conste que creo que la leche de fórmula es completamente válida, pero yo me quería ahorrar unos eurillos si podía)

Sí, sé que existió un riesgo de que el peque se acostumbrase al bibe y rechazase tener que trabajar para mamar. Pero creo sinceramente que por mi salud mental lo mejor que hice es recurrir al bibe en momentos puntuales. Se habla mucho del éxito de la lactancia materna como el éxito de que el peque se "enganche bien" pero creo que no hay que olvidar la parte del éxito que proviene de que la mamá se sienta cómoda y a gusto con esta opción de alimentación.

Por otro lado, creo que es bueno que el peque se "acostumbre" al bibe aunque no sea nuestra pauta de alimentación. La primera vez que le di un biberón a Martín ni lo tocó, pero dos tomas más adelante ya estaba familiarizado. Ahora es un alivio saber que si un día estoy mala, tomo medicación y no puedo darle el pecho, él tendrá con qué comer gracias a lo que hay guardado en el congelador; o que si por causa mayor tengo que dejarle con alguien no va a rechazar su biberón. Pensar en el peque es primordial, pero también hemos de pensar un poco en nosotras. A mí la opción "bibe para eventos y grietas" me funcionó genial y pese a la posterior bronca de mi matrona, volvería a hacerlo. ¿Cómo se os dio a vosotras la lactancia?

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