miércoles, 26 de julio de 2017

DIY: Torre de aprendizaje

Últimamente cocinar se hacía difícil. Si estaba sola, Martín no quería estar en el carro. Y si estábamos los dos, uno tenía que tenerle en brazos porque no quería estar en el suelo. Como una se ha leído la mitad de los blogs de la blogosfera, pensé que quizás era el momento de tener una torre de aprendizaje y que pudiera ver "lo que se cocía" en la encimera. Nos pusimos manos a la obra, y no podemos estar más contentos con el resultado. Ahora se queda quietecito mirando o se entretiene con algún accesorio de cocina y podemos cocinar con calma. Poco a poco aprovecharemos y le iremos implicando más con pequeñas tareas y juegos. ¡Es todo un minichef!


Para hacer nuestra torre de aprendizaje usamos materiales que teníamos en casa: el taburete Bekvam de Ikea, listones, tornillos (ambos de Leroy Merlín) y pintura de Jotun de la gama Majestics (tono 10432), totalmente lavable. 


Para empezar, cortamos los listones laterales a la misma altura. Lo que hicimos fue medir la separación entre la encimera y el taburete y ajustamos a esa misma distancia. Después, usamos dos listines laterales que hicieran a la vez de asas para poder transportar cómodamente la torre e incorporamos dos listones protectores delantero y trasero para que el peque no pudiera caerse. Una vez que lo unimos todo con tornillos, procedimos a darle un par de capas de pintura (en mi caso era madera sin barnices ni nada por lo que directamente la pintura tras un pequeño lijado).


Y así es como creamos nuestra torre de aprendizaje. Útil, sencilla y de material reciclado. La verdad es que al taburete le vino genial una capa de pintura porque el pobre ya tenía unos años y lo necesitaba. ¿Tenéis vosotros torre de aprendizaje en casa? Me parece genial incluso para llevarla al baño y enseñarle a lavarse los dientes cuando sea un poco más mayor.

lunes, 24 de julio de 2017

Nuestra experiencia en Camping Miramar

No me pude resistir. Tras ver millones de veces el camping más vintage de España en Instagram, aproveché que teníamos unos días de vacaciones y decidí reservar algunos de ellos para pasarlos en estas caravanas de colores. La reserva la hice a través de la web del Camping Miramar, donde puedes seleccionar directamente una caravana y ver qué días aún están disponibles o hacer una búsqueda general por fecha. 


En nuestro caso, al ir acompañados de Nona, las opciones se limitaban a las cuatro caravanas que admiten perretes (en total hay 27 caravanas vintage disponibles) así que la opción de elegir las Navy Mobil Home que cuentan con aseo no era posible. No obstante, fue lo primero que les comenté al hacer el check-in y me dijeron que estaban trabajando en ello y próximamente podríamos disfrutar también de ellas. ¡Genial! Martín aún usa pañal, pero para las familias con mascota y niños que necesiten ir al baño es mucho más sencillo tenerlo en el propio alojamiento (sobre todo por las noches).


Las caravanas son lo más. Eso sí, las que admiten perros están un poco más aisladas que el resto, entre parcelas privadas con caravanas "normales" por lo que las vistas son menos "Pinterest". Quizás, deberían mejorar precisamente eso. No me refiero al punto estético de ver otro tipo de parcelas, por supuesto, sino en la diferencia que hay entre la zona para las caravanas sin perros (con palmeras, zonas ajardinadas...) y las caravanas para perretes, que están un poco menos pensadas estéticamente con un exterior mucho más árido (ya veis que os lo cuento todo, que para eso he hecho la inspección de la zona).


Aparte de eso no tengo ninguna queja. Para mí hay tres aspectos que son fundamentales. Por un lado, la cercanía a la playa, que nos permitía estar en el agua en menos que canta un gallo y acercarnos de vez en cuando a la caravana para ver si Nona necesitaba algo. Por otro, que las caravanas no solo cuentan con todo el menaje básico necesario para comer, sino que además todas tienen una mesa bajo un cenador y barbacoa individual; lo que nos permitió disfrutar de desayunos y comidas al aire libre. Y por último, lo nuevos y cuidados que estaban los baños. Todos tenía una estética marinera preciosa, pero es que además, las duchas eran individuales con puertas e incluso habían tenido en cuenta una zona infantil con lavabos y retretes a su medida e incluso con una bañera en altura que nos hacía fácil bañar a Martín. Se preocupan muy mucho de la limpieza y los aseos siempre están en perfecto orden.


El camping cuenta además con un chiringuito propio (aunque no tuvimos ocasión de acercarnos), un restaurante que incluso tiene comida por encargo que puedes llevarte a la caravana y un mercadito donde comprar todo aquello que puedes necesitar. La zona de la playa es súper tranquila y no está nada aglomerada (véase que hemos ido en julio y no hemos tenido ningún problema) por lo que es ideal si buscas tranquilidad. Además, por la noche no se permite que circulen vehículos y los vecinos fijos son poco ruidosos por lo que es una opción ideal si quieres descansar. Además está muy cerquita de Tarragona y Cambrils, dos sitios que aprovechamos para ver cuando salíamos del camping para cenar fuera ¿Te animas?


martes, 18 de julio de 2017

Para los mosquitos, InsectDhu de Mamá Natura

En Semana Santa los mosquitos se comieron a Martín (se me olvidó llevar el antimosquitos de enchufe apto para bebés que usamos en casa) y cuando fui a la farmacia me recomendaron InsectDhu de Mamá Natura en aceite. La verdad es que noté que las picaduras bajaban bastante. Yo misma lo probé en mi piel e iba de maravilla. Además no contiene amoniaco ni corticoides y huele estupendamente sin fragancias fuertes, por lo que es genial para usarlo en el peque sin que le pique ni le moleste.


Hace unas semanas, gracias a Madresfera, me invitaron a probar otros de sus formatos, el de roll-on y el del y la verdad es que me gustan aún más. El formato en roll-on es genial si lo vais a usar solo con el peque (por aquello de que sea higiénico) y el formato gel es ideal para compartirlo en familia sin que resbale o manche como el aceite que yo tenía en casa. En este sentido, yo creo que me quedaría - por orden de preferencia - con el gel (por la comodidad de poder usarlo varias personas), el roll-on (con el que ni siquiera te manchas la mano al ponerlo) y el aceite.

  • Eficacia: 5
  • Olor: 4
  • Formatos disponibles: 5
  • Composición (sin amoniaco ni corticoides): 5
Valorado en una escala del 1 al 5 donde 1 es muy mal; 2, mal; 3, regular; 4, bien y 5, muy bien.


Sus tamaños son totalmente adecuados para llevarlos en el bolso así que es algo que en época de mosquitos no puede faltar. ¿Conocíais esta solución para los mosquitos? ¿Lo habéis probado?

*Este post ha sido elaborado según el código de confianza C4C Muestra: para la elaboración de este contenido he recibido muestras de los productos mencionados, que puedo conservar en el futuro por voluntad del representante de la marca.

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