viernes, 31 de octubre de 2014

#Chuswedding: El vestido

Hoy traigo la entrada más importante del blog, el outfit más especial de los poquitos que publico últimamente: ¡el vestido de mi boda! Y por eso va a ser un post largo, porque quiero explicaros cosas con todo lujo de detalles.


He de decir que conocí a la diseñadora Jenny Packham en una de mis habituales visitas al blog El rincón de Anatxu. Esta diseñadora inglesa hace vestidos de los que hasta hace unos años estábamos poco acostumbrados a ver en España: caidas limpias, tejidos vaporosos pero sencillos... Huir de los cortes princesa y las mil capas de tul a las que nos tienen acostumbradas algunas marcas. A algunas puede que mi vestido les suene, pues yo misma me he probado clones en marcas como Pronovias (mirad su modelo "Urbina") o BDBA (era rosa y me daba pánico que alguna invitada apareciera con él el mismo día de la boda), pero he de decir que no tenían absolutamente nada que ver en cuanto a caída y tejidos.

Cuando comencé a buscar mi vestido ni me imaginaba que podría probarme uno de sus diseños. Pero entonces conocí "Blanco de novia" una tienda de vestidos de novia diferente, con una selección de prestigiosos diseñadores que nunca imaginamos encontrar en Madrid: Jenny Packham, Julie Vino, Tony Ward... lo que antes solo estaba al alcance de los que podían coger un avión y plantarse en otro país. Pues bien, una vez que les encontré yo quería probarme los vestidos de Jenny Packham. Pedí cita y allí me planté. Y cometí un error de principante: probarme un vestido que, aunque podía pagar, estaba fuera del presupuesto que tenía en mente gastarme.

Mirad qué espalda, ¡mirad qué espalda!

Ah, no os he contado otra cosa. Y es que rompí una tradición. Ya que quería que Mr.Chu me ayudara a elegir mi vestido para asegurarnos de que ese día me iba a ver radiante (aunque luego no vio pruebas de peinado, maquillaje, etc...). Bien, seguimos. Una vez que me probé mi vestido me enamoré, pero es que cuando salí del probador... Mr. Chu se puso a llorar. Estábamos perdidos, era mi primera prueba (el tercer vestido que me probaba) y todo parecía estar claro. Pero es que además estaba rebajado un 20%... ¿Nos lo llevábamos? Reconozco que lo reservamos solamente, para poder darnos una semana para buscar vestidos por si alguno me gustaba tanto pero se ajustaba más a lo que me quería gastar. Pero fue imposible. Primero porque ningún diseño se acercaba a la calidad del tejido del de Jenny Pachkam y segundo... porque no había ningún corte o modelo con el que me sintiera tan cómoda o tan yo misma como con el que nos había enamorado. Pues bien, ese fue el que se vino a casa (¿veis por qué tenéis que preguntar siempre primero el precio antes de correr al probador?).



¿El día de la boda? El vestido encantó (o al menos eso dicen los invitados). Yo me sentí súper cómoda, nada disfrazada, yo misma. Y el diseño iba totalmente acorde a la decoración.

BONUS TRACK

Por cierto... Hoy quiero aprovechar para deciros algo a las prometidas que como yo no estáis en el peso perfecto. Ya os he contado en alguna red social que cuando una tiene unos (CUANTOS) kilos de más, enfrentarse a buscar vestido puede ser un poquito difícil. Está claro que las firmas de novias no pueden tener en su tienda muestrario de todas las tallas. Por ello, muchas no pasan de las 40. Y claro, por mucha imaginación que una tenga es difícil sentirse bien con un vestido cuando no sube, no abrocha o si abrocha pareces una morcilla de Burgos.

Como os digo, no paraba de buscar un vestido alternativo porque me daba miedo haberme enamorado de un vestido en la primera prueba; y ningún vestido más terminaba de convencerme, ni siquiera me sentia bien llevándolos. Y menos cuando alguna dependienta poco afortunada lanzó un comentario más desafortunado aún... Pero bueno, pasemos de eso. Os recomiendo que no os deseperéis, que os lo toméis con calma. El vestido que elijáis va a ser a vuestra medida, así que nos os preocupéis. Por favor, buscad el estilo de vestido que os gusta, no aquel que simplemente os valga. Es vuestro día, no dejéis que nada os impida veros preciosas ese día y una vida cuando veáis las fotos.

En mi caso tengo que agradecer a Blanco de novia su total dedicación. En ningún momento me hicieron sentir diferente a una novia de la talla 38. Ajustaron perfectamente el vestido a mis medidas, e incluso aportaron soluciones en todo momento (como esas cazuelas que llevaba el vestido cosido porque no podíamos permitir estropear la espalda con ningún tipo de sujetador). Es muy importante que en ese día nadie sume inseguridades a las que llevamos de serie. En Blanco de novia saben perfectamente que es el día más especial de nuestras vidas y no solo se preocupan por traer diseños para las que apostamos por algo diferente sino que saben tratar con la delicadeza que se espera en un día así. Quiero agradecer a Raquel y al resto de su equipo el haberme ayudado a llevar el estilo que quería en el vestido más importante de los que nunca llevaré. ¡Muchísimas gracias!

jueves, 30 de octubre de 2014

#Chuswedding: Regalitos para los invitados

Ya desde antes de casarnos teníamos claro que los regalitos para los invitados tendrían que ser gastronómicos. Y yéndonos a París a celebrarlo (aunque fuera "teóricamente") qué mejor que obsequiarles con una cajita de macaroons para que siguieran disfrutando de los sabores franceses la mañana siguiente a la boda. Las cajitas fueron compradas en Selfpackaging y aunque nos llevó un buen rato montarlas, quedaron perfectas.


Además, entregamos antifaces para que pudieran hacerse fotos divertidas en el photocall tras el banquete. Y a todas las mujeres les hicimos nosotros mismos una pulserita con un charm de la Torre Eiffel. 


No hace falta gastar mucho para tener un bonito detalle. En nuestro caso por supuesto que los macaroons fueron lo que se comió gran parte del presupuesto (que para eso era el regalo principal), pero si os dijera lo que costaron los charms de las pulseras enviados desde China ni os lo creeríais. Porque a veces vale la pena invertir tiempo y hacer nuestros propios detalles.


miércoles, 29 de octubre de 2014

#Chuswedding: Los padrinos y damas de honor

Ya os conté en esta entrada cómo les pedimos a las Damas y Padrinos que ocuparan ese cargo especial. Después de aceptarlo fueron meses de preparativos, pruebas... y búsqueda de atuendos. En el caso de los chicos estaba claro que iban a ir acordes al novio. Con chaleco, pantalón, camisa y pajarita. Todos eligieron exactamente el mismo chaleco y la misma pajarita así que la decisión fue más o menos fácil.


Con las Damas la cosa costó algo más. Al principio ni siquiera teníamos pensado que fueran a vestir iguales, simplemente queríamos que tuvieran un toque "años veinte". Fueron varias veces las que recorrimos tiendas esperando encontrar sus vestidos. Pisamos tiendas de Zara y tiendas como BDBA, El Corte Inglés, Pedro del Hierro... pero nada, ninguna terminaba de encontrar su estilo (de ahi que al ser tan diferentes no quisiéramos un vestido para todas). Cuando estábamos perdiendo la esperanza, Ana paseaba por la web de Mango Outlet y vio un vestido con apliques dorados a un precio irresistible. "¿Nos lo compramos y probamos a ver a quién le gusta?" fue la siguiente pregunta, y cuando nos quisimos dar cuenta, a todas les valía y gustaba el vestido que les habñia llegado a casa. ¡A todas! Así que son proponérnoslo... tenía tres damas vestidas igual, como en las mejores películas americanas.


Desde ahí, la elección de zapatos, tocado y joyas ya fue personal, pero pienso siempre que si lo hacemos a propósito no nos sale.

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