miércoles, 2 de julio de 2014

Una de complejos

Está claro que en las fotos que subo al blog siempre intento mostrar mi mejor cara, pero como todas en este mundo tengo mis complejos (y son bastantes). Quizás el que más me obsesiona es la flacidez de mis brazos. Con 17 años pesaba más de 90 kilos; después adelgacé 20 sin ejercicio, volví a engordar... ósea que junto a las estrías de mis muslos, todas esas subidas y bajadas de peso se manifiestan en los brazos. Tanto que cuando me probaba vestidos de novia miraba todo el rato del lateral, o que no pienso saludar cual princesa con la mano en alto para que el brazo no se bambolee.


Otro complejo es que cuando sonrío mis labios desaparecen y se ve más encía de la que me gustaría. Sí, es una tontería, pero queda raro en las fotos.

Está claro que los complejos forman parte de la vida de cada uno, condicionan nuestro comportamiento y nos persiguen. Lo importante es mantenerlos a raya, darles la importancia justa y aprender a convivir como si de un vecino molesto se tratara. ¿Sois muy de complejos?

1 comentario:

  1. El tema de los brazos me es muy muuuy familiar!! Cuando yo miraba vestidos de boda (me casé el pasado Octubre) también hacia lo mismo! Luego el dia D estás tan en una nube que no piensas en brazos ni en nada por el estilo!

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